Para fijar posición respecto de la legalización del Aborto, no se trata de mirar el tema desde lo religioso; o desde los tabúes familiares; o desde los parámetros de cultura de una sociedad. Desde mi mirada personal se trata de Vida o de muerte. O es blanco, o es negro. No hay grises cuando de esto se trata.

No nos engañemos con falsos conceptos o con estadísticas no controladas que se manipulan según la necesidad del que las utiliza como referencia. Legalizar el aborto es facilitar la muerte de un ser humano. Todos los seres tenemos derecho a la Vida.

La vida, siempre da opciones. La muerte NO. Si ese ser indefenso, procreado bajo la circunstancia que fuere, vive; tiene distintas alternativas para tener un futuro. Si la madre no quiere criarlo, tiene la alternativa de entregarlo a una familia de crianza; de entregarlo para adopción. Ese ser tiene opciones de vida!

Ese ser del que tanto hablamos en estos días, con el paso del tiempo, convertido en niño primero; en adolescente luego; y finalmente en hombre adulto; tendrá la oportunidad de mirar en retrospectiva y hacer su propio balance de la vida que tuvo. A veces mejor, otras no. Con padres ausentes o presentes. Con reproches o sin ellos. Ver si llegó a algo o no en la vida. Esas, son solo circunstancias, ni mejores ni peores que las de los demás, solo circunstancias que solo tendrán aquellos cuya madre optó por la Vida. Madre que les dio una oportunidad. La de estar vivos!

Yo, voto por la Vida! Si a alguien que por estas horas debe decidir sobre este tema de abortar o no, le sirve, sepa que yo en primera persona soy referente de aquellos a quienes nos dieron la posibilidad de vivir y no abortarnos. Ya he hablado de este tema públicamente, pero si es necesario, lo vuelvo a hacer. No tengo ningún problema ni tabú en autoreferenciarme.

No soy ejemplo de nada. No soy un ejemplo para nadie. Soy solo una referencia. Yo nací en 1970 de una madre que decidió no abortarme y sí entregarme en el hospital donde me dio a luz. Esa madre biológica a quien no conozco, ni tengo interés en conocer, con su decisión me dio la oportunidad de tener una Vida. Estaré eternamente agradecido por ello. Con no abortarme hizo que yo hoy tenga Vida y les pueda contar todo ésto.

Al no abortarme y entregarme, hizo que creciera en el seno de la mejor familia que cualquier niño pudiera tener. Rodeado del amor de dos padres que se rompieron el alma para que nada me falte. Para que tuviera la mejor educación. Llenándome de valores de familia creciendo junto a abuelos, tios y primos con los que aún hoy sigo disfrutando de cada encuentro.

Una Vida. Una familia. Un pasado. Un presente. Elegí una profesión que me hace feliz en el día a día. El encontrarme con la gente desde la comunicación en los medios me enriqueció como persona y como profesional. Van a hacer ya 30 años de esa elección. Y hoy soy quien soy gracias a todo el camino que pude recorrer desde el  momento de nacer, hasta este presente con mi propia familia. Y soy inmensamente feliz! Cometí mil errores en este camino. Pero ¿quien no?

Fíjense una cosa. Llevo tres párrafos hablando de mi, y de mi vida. Si me hubieran abortado frente a la circunstancia de no poder criarme, hoy no habría nada para contar.

Cuando hablamos de Aborto, hablamos de Vida o de muerte. Sin grises. Y yo, voto por la Vida!!!

Gustavo H. Servidía

 

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