Hallaron otros dos cuerpos. Son ya 6 las víctimas fatales. Los coyotes cobran US$100 por persona. El diputado Luis Stefanelli sostiene que serían dos las embarcaciones.

La crisis venezolana se nutre cada vez más de tragedias, y la de los balseros que huían en una precaria embarcación a Curazao, y que se hundió cerca de la costa, está estremeciendo al país. Si bien hasta ahora los datos oficiales informan de 4 muertos, extraoficialmente se habla de más del doble.

Luis Stefanelli, diputado del estado de Falcón, le contó a Clarín que “salieron del pueblo Vela de Coro e iban 30 en la embarcación”. “Algunos dicen que en realidad eran dos embarcaciones las que partieron, pero esto no lo pudimos confirmar”, aclara.

Con respecto a los muertos, señala que ayer se descubrieron dos cadáveres más, pero que no pueden asegurar cuántos fueron en total las víctimas fatales. “Es imposible en este momento determinar cuántos, porque los que llegaron a la costa se escondieron temerosos de su situación de emigrantes ilegales y no pueden dejarse ver. De los que salieron de acá, sólo tres llamaron a sus familiares”, señala.

Hay al menos 10 desaparecidos por la tragedia de los balseros venezolanos

El diputado por el estado Falcón, Luis Stefanelli, durante una rueda de prensa. (EFE)

El director regional de Protección Civil de Falcón, Gregorio Montaño, informó por su parte que son 16 los sobrevivientes. “Tenemos 11 personas que ya los familiares nos confirmaron que están resguardados”, dijo. Pero reconoció que hay otros diez cuyo destino no se conoce.

Los cadáveres encontrados en la playa de Curazao eran de personas jóvenes, dos hombres y dos mujeres, de entre 22 y 24 años. También hay cinco sobrevivientes internados en un centro de salud de la isla debido a las heridas que sufrieron durante el hundimiento.

La embarcación había partido en la noche del martes hacia Curazao, que está a unos 50 km de mar abierto. Pero debido a problemas de la nave, chocó con unas rocas y naufragó cerca de la entrada de una laguna en la región Koraal Tabak, al norte de la isla.

“Esta gente salió desesperada cuando el gobierno anunció que cerraba el tráfico marítimo y aéreo con las islas. Los habitantes de esta zona, que acostumbra a comerciar con Curazao y Aruba, pensaron que no iban a poder salir más de Venezuela; entonces hubo un aluvión”, explica Stefanelli.

El legislador del opositor partido Voluntad Popular explicó que hay un mecanismo perverso para traficar gente hacia las islas que están frente a la costa venezolana, como el que ocurre con los centroamericanos que emigran a Estados Unidos por el desierto de México. “Hay un servicio de coyotes que cobra 100 dólares por persona, y los llevan en embarcaciones muy precarias, en condiciones de mucha peligrosidad”, denuncia.

Génesis Vásquez, la esposa de uno de los balseros que se encuentra desaparecido, relató que el hombre se embarcó buscando darle un futuro a ella y a la familia. “Antes los venezolanos no teníamos necesidad de salir de nuestro país, de arriesgar nuestras vidas. Sólo queríamos tener una familia, ¿qué futuro tendrá un niño aquí, donde no hay medicamentos y es difícil conseguir comida?”, dice.

La tragedia de los balseros se sumó a la serie de calamidades que padece Venezuela en el último año por la escasez de comida y medicamentos. “Tuvo que pasar un hecho trágico como este para que el mundo vea en qué condiciones está Venezuela. Había chicos de 18 años en la embarcación”, dice indignado Stefanelli.

El diputado asegura que la crisis se profundizó en los últimos meses, y que se nota una desintegración institucional muy grave. “Lo que tu te imagines, te vas a quedar corto. Está colapsando todo. La industria petrolera, especialmente, por impericia y corrupción. Antes era un orgullo para Venezuela y ahora está en paro técnico. Estamos importando gasolina”, dice.

Stefanelli sostiene que cada día hay más saqueos, pero que todos fueron “para conseguir comida o medicina”. La crisis es de tal dimensión, resalta, que “está llegando a un extremo trágico”. “Yo le puedo contar, para ejemplificar esto, que que esta semana un hombre murió de una puñalada, peleándose por una bolsa de basura de un restaurante. ¿Se da cuenta a donde llegamos?”, pregunta, sin esperar respuesta.

Las autoridades de Curazao siguen buscando a los desaparecidos en las playas y el mar, pero sin muchas esperanzas de hallarlos con vida

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