Emmnauel Gigliotti anotó a los 19 del primer tiempo. Maximiliano Meza amplió el marcador a los 41. Descontó Lucas Barrios cuando faltaban cuatro minutos. El equipo de Holan está a ocho puntos del Xeneize con un partido menos y un duelo entre sí en la fecha 23º.

Hoy se viven otros tiempos, más modestos en lo técnico, más sofisticados en lo táctico. Simplemente diferentes. Y aunque hay estilos y pretensiones que se llevan impregnadas en determinadas camisetas, si los intérpretes son otros la voluntad de Ariel Holan y Alfredo Berti por respetar los dictados de la memoria no termina de cuajar.

El dinamismo y la aceleración son bienvenidos para dotar de ritmo a un partido, pero necesita la pausa para darle sentido a la circulación y continuidad al juego. El problema es que las versiones 2018 de Independiente y Argentinos Juniors saben mucho más de velocidad que de freno. Y sin freno, la pelota puede viajar de área a área rompiendo la barrera del sonido, pero el descontrol acaba por ganarle a la precisión, y el espectáculo acaba siendo menor a lo que parece, incluso a lo que se merece.

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