Justa es la vida, desde el mismo instante en que nacemos y empezamos a ver y conocer cómo se siente salir del vientre materno y empezar a experimentar las cosas que existen afuera del mismo. Siempre pensamos que en el mismo momento que tengamos la dicha de ser padres, cuál sería la clase de vida que le daríamos a ese ser nuevo que nos invade, con sus llantos, sus gemidos, sus primeras palabras o simplemente con su manera hermosa de hacerse entender dentro de un ámbito cargado de cosas buenas y malas.

Por ahí no es justo llegar al mundo y encontrar un habita rodeada de maldades, de cosas que pensábamos que podían ser de una manera y son de otra, porque ahora los bebes tienen otro karma, llegan con un aura distinto, de mucho amor, cariño, paz y por sobre todo, mucha contención en lo afectivo, que es los que nos está faltando a los seres humanos, por el mismo afán de llegar rápido a la meta, nos perdemos gran parte de la crianza de nuestros propios hijos y eso con el paso del tiempo es imperdonable.

Todas las etapas de la vida son importantes, siempre la experiencia te lleva a darte cuenta que lado de la moneda hay que saber usar y en qué tiempo, porque si estamos siempre preparados para ganar, no es bueno, ya que el primer traspié será fatídico y frustrante, es bueno saber que hay buenas y malas y de las cuales, hay que reconocer cuando se está bien y cuando se está mal.

Siempre comentamos dentro de nuestro entorno como está la familia, como están los niños, como les va en la escuela, en la facultad, etc, o simplemente dialogar del paso del tiempo, que nos hace  ver cuál es el tiempo que estamos transcurriendo y donde estamos parados, porque nadie tiene la fórmula del éxito en la vida, el destino juega una partida importante, pero uno va forjando el camino de su propia existencia en la tierra, a veces las cosas se dan de manera brillante, porque pudiste hacer las cosas que te gustaron, el poder haber tenido una niñez feliz y una adolescencia bien vivida y eso te prepara de otra manera, para ver de qué lado te conviene que caiga la moneda de tu vida.

Nunca hay que confiar de que siempre te van a salir bien las cosas, siempre hay que saber que detrás de la puerta de la vida, hay cosas buenas y malas, que tienen que estar preparado para saber por dónde te tienes que manejar, siempre es más fácil hacer lo que está prohibido, pero no siempre sale bien, el morbo que te provoca ver y experimentar por que se prohíbe, donde esta lo bueno, lo malo, y que es en realidad lo que sucede cuando superamos esa etapa, que a todos nos ha ocurrido en nuestro camino de la vida.

Sepamos siempre que las cosas o las acciones que hacemos o cometemos, tienen un principio y un final, no digamos que siempre tenemos que vivir al límite del abismo, porque nos podemos encontrar con el fin de nuestra existencia y sería muy penoso dilapidar nuestra propia vida, por no saber bien, de qué lado nos conviene que caiga nuestro propio destino.

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