En este hermoso país seguimos como en la época colonial, el que más tiene más quiere y ni hablar del que menos tiene, que se siga consumiendo porque jamás podrá ver la luz del día o mejor que nunca podrá soñar, ni si quiera por el mismo.

Pasa que cuando se vislumbraron los primeros cambios en los años del 1810 a nuestros días, han pasado millones de personajes quienes le han hecho bien a nuestra patria y otros que mejor no hace falta que ni los nombren, porque siempre hubo y habrá personas que solo les interesa que las personas pisen el palo, cuando llegan las elecciones, para jactarse de que son las personas más adecuadas, o las que realmente tienen que estar ocupando un cargo en el gobierno, sea cual sea el puesto, todos y sin excepción alguna les toman el pelo a todos los habitantes de un país, y hasta ahora son contados con los dedos los que se pueden rescatar.

Es triste pensar así de las personas que so elegidas por el pueblo, o no, quien sabe cómo salen electas, porque en realidad hay personajes que solos les interesa mejorar su cuenta bancaria, que si nos ponemos a fijar, antes de que la política lo llamara, solo era una persona honesta, que se podía encontrar en una esquina charlando con sus amigos, o bien acudiendo a un espectáculo público o deportivo, como un sencillo ciudadano.

Es que en nuestro territorio, y al paso de los años, un tango que se izo carne en nuestra sociedad, como los es Cambalache, quien lo diría, que ni el paso del tiempo cambia la realidad en la cual vivimos y que el autor de esa letra, no sabía con certeza que esto pasa a diario después del siglo XX, porque se le sigue tomando el pelo a aquellos ciudadanos que luchan a diario, para poder educar a sus hijos, con los principios que les inculcaron sus abuelos, pero se encuentran que varias de las instituciones que tanto pregonan como que son ejemplos a seguir, siempre están manchados por algún problema con la justicia o que las cosas están por demás desordenadas y nadie se quiere dar cuenta.

Nunca he visto en los años que uno cree que está viviendo en democracia, solo eso la palabra, porque en la realidad las cosas son muy diferentes, ya que los resultados están a la vista, siempre hay escusas a la hora de los reclamos de los vecinos de un barrio, de las personas que intentar vivir en orden y en paz, en aquellos docentes, empleados de fábricas, empleados públicos y en los distintos estamentos que siempre tienen la razón los gobernantes de turno y las personas que les entregaron el voto en las urnas, nunca tendrán la razón.

Pasa que los poderosos siempre tienen la sartén por el mango, porque las personas no pueden o no les dan derecho a mejorar su situación laboral o económica, es más fácil hacer política, como para ponerle una palabra, porque en realidad es una tomada de pelo a aquellas personas, que se juegan la vida, que creen que las palabras de alguno de los funcionarios de los gobiernos argentinos, son verdaderas, y es que solo hacen bien los deberes para hacerles creer que todo marcha bien y siempre los resultados son, si a usted quien es ¿, o quizás les digan yo a usted no lo conozco, siempre va a pasar y es hora que nos demos cuenta que los diputados, senadores y los distintos cargos en los gobiernos, son elegidos por el voto del pueblo, o quizás salen sorteados en la lotería con los números ya elegidos, porque estas personas solo piensan en seguir acumulando riquezas y lo que menos les importa, es que el resto de la sociedad tenga una vida digna y que los ancianos, niños, niñas y puedan vivir en un país donde hay de todo y no se puede aprovechar  nada.

Tengo la esperanza de que nuestros nietos puedan llegar a tener un país mejor, porque no hay que mentirle a los habitantes, nada funciona bien, solo para aquellas personas que no tienen dificultades económicas y que por más que digan lo que digan, los más vulnerables y perjudicados son siempre los mismos, piensen que también pueden ser los padres, madres, abuelos e hijos de aquellos que se sienten poderosos y no lo son.

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