Lo advirtieron especialistas en vísperas del primer día internacional de concientización sobre el virus. La vacuna es gratuita para chicos y chicas que cumplan 11 años.

 La vacuna contra el Virus Papiloma Humano (VPH) es gratuita y obligatoria para chicas y chicos de 11 años. Pese a eso, sólo la mitad se aplica las dos dosis necesarias para garantizar la protección adecuada. En vísperas del primer día internacional de concientización sobre el virus -causante de casi la totalidad de los casos de cáncer de cuello de útero, entre otros-, especialistas argentinos hicieron un llamado a completar los esquemas.

“En nuestro país, cuyo calendario oficial de vacunación establece un esquema de dos dosis separadas por un intervalo de 6 meses, la cobertura en mujeres de la primera dosis de la vacuna contra el VPH se encuentra entre el 80% y el 85%, pero la cobertura de la segunda dosis es mucho menor, pues es de aproximadamente el 50%”, advierte Pablo Bonvehí, Presidente de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn), jefe de Infectología del CEMIC y coordinador de la Comisión de Vacunas de la Sociedad Argentina de Infectología (SADI).

El VPH se transmite por vía sexual. Hay más de 200 tipos diferentes, pero se sabe que la infección persistente por algunos de ellos causan ciertos tipos de cáncer, principalmente de cuello de útero, pero también de pene, anal y orofaríngeo, entre otros. Otros tipos de VPH de bajo riesgo son responsables de las verrugas genitales. La mayoría de los hombres y mujeres sexualmente activos adquirirán al menos un tipo de VPH en algún momento de su vida, de ahí la importancia de su prevención.

¿Por qué es importante la vacunación?

“A través de la vacuna se previene en prácticamente todos los casos, la infección con los tipos de virus del VPH que más frecuentemente se asocian con el desarrollo de cáncer de cuello de útero en la mujer y otros cánceres ano-genitales en hombres y mujeres, así como también las verrugas genitales”, afirma el especialista.

Pese a ser evitable casi por completo, el cáncer de cuello de útero produce en el país 5.000 nuevos casos y 2.000 muertes. “Es tan importante la carga de enfermedad en niñas que la vacunación es fundamental y un hito en Salud Pública”, enfatiza Ángela Gentile, jefa de Epidemiología del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez y ex presidenta de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP).

En la Argentina, la vacuna contra el VPH fue incorporada al Calendario Nacional de Vacunación en 2011. En ese entonces, se estableció la vacunación de las niñas de 11 años de edad nacidas a partir del año 2000; mientras que en 2017, el derecho de acceder a la vacuna contra el VPH se extendió a los varones de 11 años nacidos a partir de 2006. Asimismo, el Estado provee la vacuna en forma gratuita a personas que conviven con VIH y trasplantadas entre 11-26 años con un esquema de 3 dosis.

¿Por qué en adolescentes?

“La vacuna se aplica a los 11 años porque desde el punto de vista sanitario es la edad en la que se asegura la mejor respuesta de anticuerpos, en la mayoría de los casos previo al contacto con el virus y en Argentina es una etapa de la vida en la que tenemos otras vacunas en el Calendario Nacional, lo que favorece el acceso de los adolescentes a la vacunación“, explica Carla Vizzotti, presidenta de la Sociedad Argentina de Vacunología y Epidemiología (SAVE) y consultora en Análisis de Estrategias Sanitarias de la Fundación Huésped.

Beneficio para varones (directo e indirecto)

“La vacunación en varones colaborará protegiendo en forma indirecta a las mujeres, pero también evitará en ellos otros tipos de cánceres menos frecuentes”, sostiene Gentile. En el varón, la infección causada por el VPH puede derivar en cáncer de pene, ano y laringe, además de causar verrugas genitales. La vacuna que integra el calendario nacional es la cuadrivalente, que además de prevenir contra los genotipos de alto riesgo oncogénico 16 y 18, protege contra 6 y 11, causantes de verrugas genitales.

“Estudios recientes muestran que la vacuna protege al menos por 12 años, pero las proyecciones son de una protección sostenida a largo plazo, por lo que no se recomiendan refuerzos de la vacuna”, añade Silvio Tatti, director del Programa de Prevención, Diagnóstico, Terapéutica y Vacunación en Patologías del Tracto Genital Inferior y Colposcopía del Hospital de Clínicas.

“La existencia de este importante medio de prevención con dos dosis de vacunas y el acceso gratuito que garantiza su inclusión en el Calendario Nacional de Vacunación, hace que no debamos perder nunca la oportunidad de indicar no solo esta vacuna sino todas las incluidas en el calendario a nuestros pacientes”, concluyó María Teresa Rosanova, Jefa Clínica del Servicio de Infectología del Hospital J. P. Garrahan.

Además de la educación sexual y la vacunación, la estrategia nacional contra el VPH contempla la prevención secundaria, que incluye el tamizaje (a través del Papanicolau y en algunos casos del test de VPH), detección temprana y tratamiento de las lesiones de alto riesgo.

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