CINE Y SERIES

Los 59 años de Jean-Claude Van Damme: ascenso, caída y retorno

El actor y artista marcial belga nacido en 1960 tuvo una fugaz carrera como astro de la acción, pero en los últimos años se volvió ícono de culto
sábado, 19 de octubre de 2019 · 13:18

El año es 1986. El artista marcial belga Jean-Claude Van Damme lleva 4 años viviendo en la ciudad de Los Ángeles, y el tiempo se está acabando. El plan era mudarse a Hollywood (con su mejor amigo Michel Qissi) y convertirse en estrellas de acción como sus admirados Stallone y Schwarzenegger - como Arnold, Van Damme había ganado competencias de fisicoculturismo y artes marciales en su país natal, antes de retirarse de la escena competitiva en 1982 para perseguir su sueño de ser actor.

Pero las cosas no salieron como Jean-Claude esperaba. Los únicos papeles que Qissi y él conseguían eran como extras o dobles de riesgo en películas de acción, y el primer papel importante de Van Damme (como el villano ruso de “Retroceder Nunca, Rendirse Jamás”) resultó un fracaso inmediato de taquilla.

"Retroceder Nunca, Rendirse Jamás" (No Retreat, No Surrender) fue un fracaso en Estados Unidos, pero un éxito en los videoclubs argentinos

Por eso en Jean-Claude seguía trabajando de doble de riesgo, y en el ‘86 consiguió trabajo en la nueva película de Arnold Schwarzenegger. Al menos podría conocer a su ídolo.

O no, ya que el papel era del extraterrestre en “Depredador”, un rol que lo obligaba a estar metido en un traje prostético durante horas, bajo el sol de Puerto Vallarta. Para ponerse la máscara tenían que aplicarle un molde de yeso caliente durante 20 minutos en los que Jean-Claude debía respirar por un tubo. “Si no podés respirar, mové el dedito y te lo sacamos”, le dijo el maquillador. Jean-Claude movió el dedito. “¡No, no! ¡Cinco minutos más!” dijo el maquillador.

“Mi cabeza estaba en el cuello, mis manos estaban en los antebrazos, había cables que salían de mis dedos para controlar la cabeza y la mandíbula, mis pies estaban en las pantorrillas, era como usar zancos. Un traje desagradable.”

El peor momento de la carrera de Jean-Claude Van Damme

Pero lo peor del traje es que Van Damme no podía hacer lo que mejor sabía hacer: los movimientos de kickboxing que lo harían famoso tan solo unos años después. Al cuarto día de filmación, Van Damme fue despedido. O renunció. Hay distintas versiones, pero todas coinciden en que tuvo una discusión feroz con el productor más poderoso de Hollywood, Joel Silver, que Jean-Claude cerró con la memorable frase “¡Kiss my balls!”

Para cualquier otro actor hubiese sido el final de su carrera, pero al volver a Hollywood recibió una llamada de Menahem Golan, productor de algunos de los bodrios de acción más populares de los ‘80 (“Desaparecido en Acción”, “Amos del Universo”), que estaba con ganas de hacer, justamente, una película de kickboxing. Y quería que el protagonista fuera el actor de “Depredador”.

“Cuando conocí a Menahem Golan me di cuenta de que estaba muy entusiasmado por contratarme para ‘El Gran Dragón Blanco’ porque me habían elegido para ‘Depredador’. Pero Golan no sabía que yo hacía del extraterrestre, ni que nadie iba a ver mi cuerpo ni mi cara en esa película. Solo sabía que la película se llamaba ‘Depredador’ y que yo era el depredador.”

Así fue como Van Damme, que volvía a Hollywood para hacer las valijas y volver a su tierra natal, terminó convirtiéndose en una estrella internacional. “El Gran Dragón Blanco” (1988) fue un éxito modesto en Estados Unidos pero un fenómeno en el resto del mundo, por lo que Cannon volvió a usarlo para “Cyborg” y “Kickboxer” (estrenada en Argentina inexplicablemente como “Kidboxer”). En esta última, Van Damme tuvo suficiente poder como para contratar a su mejor amigo Qissi (que interpretó al memorable villano Tong Po). El sueño de Hollywood se había cumplido.

Pronto Van Damme pudo salir de las producciones de bajo presupuesto de Cannon y, durante los primeros años ‘90, se lo consideró un posible heredero de Arnold y Sylvester. “Soldado Universal”, “Operación Cacería” fueron verdaderos éxitos internacionales.  “Timecop” superó los 100 millones de dólares de recaudación. Tuvo una participación especial en “Friends”, la serie más vista del momento. Y de repente, la nada.

Monica y Rachel se pelearon por Jean-Claude Van Damme en 1996

La marca Jean-Claude Van Damme estaba en ascenso, pero el actor estaba pasando por graves problemas de adicción. Según él mismo, en 1996 gastaba 10.000 dólares semanales en cocaína, y consumía hasta 10 gramos diarios. Su hábito era un secreto a voces en Hollywood, su comportamiento se volvió errático, y de a poco sus proyectos fueron bajando la calidad y el perfil. 

En 1999, después de años de bodrios y adicción, fue diagnosticado con trastorno bipolar y decidió rehabilitarse. El daño a su carrera, sin embargo, ya estaba hecho,y en una década filmó sólo un puñado de películas olvidables, que salieron directamente a video. Hasta que en 2008 su carrera resucitó de forma inesperada.

"JCVD" es el punto más alto de la carrera de Van Damme

JCVD” (2008) es una de las películas de acción más originales de la historia. Van Damme se interpreta a sí mismo como un actor en declive que, por accidente, se mete en un robo y situación de rehenes. Pero eso es solo el principio de una historia que rompe la cuarta pared en una escena inolvidable: un monólogo de 6 minutos en los que se funden el Van Damme real y el de la ficción.

Es en “JCVD” en que se revela una dimensión casi trágica del héroe de acción, y sus personajes de los ‘80s y ‘90s se pueden ver en otro contexto. Un hombre que es pura furia, puro resentimiento, y lucha cada minuto para controlar ese estallido. Hoy se puede ver la relectura del ícono de “JCVD” como una precursora del “Joker” de Joaquin Phoenix.

 

La primera fase fue de extra y desconocido. La segunda fue de héroe de acción. Y en el tercer tramo de su carrera Van Damme es un actor de culto, una cara que muestra el paso del tiempo y se aleja de la narrativa de éxito de los (todavía vigentes) Stallone y Schwarzenegger.

Van Damme nunca más ha tenido un proyecto del nivel de “JCVD”, pero hay mucho para disfrutar en la única, excelente temporada de su serie “Jean Claude Van Johnson”, y la más que digna resurrección de franquicias como “Kickboxer” y “Soldado Universal”. Su impacto cultural parece garantizado, y quizás su mayor momento de gloria está en este aviso de Volvo, estrenado en el Super Bowl y visto por casi 100 millones de personas en YouTube.

Hoy Jean-Claude Van Damme, nacido el 18 de octubre de 1960, cumple 59 años, y es un momento importante para él. En algún momento antes del final de 2019 tiene planeado estrenar “Full Love”, una película de acción que dirigió él mismo hace más de 10 años y que siente que por fin está lista para mostrarse al público en una edición especial en Blu-ray.

Y como todo en los últimos años de Van Damme, el texto promocional rompe la barrera entre obra y autor: “en una carrera que llevó los más icónicos villanos a la pantalla, esta edición especial cuenta la victoria de Van Damme sobre su mayor adversario - él mismo.”

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