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Nuevos síntomas asociados al coronavirus dificultan diferenciar COVID-19 de otras enfermedades

La OMS sumó los problemas para hablar y para moverse como posibles señales de COVID. Un recorrido por los síntomas con especialistas de diferentes especialidades.
viernes, 22 de mayo de 2020 · 01:51

La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó dos nuevos síntomas entre los relacionados al nuevo coronavirus. Se trata de problemas para hablar o para moverse.

A la fiebre, la tos seca y la dificultad para respirar —que se asociaron a la enfermedad desde sus inicios en China​— se fueron sumando luego como síntomas posibles de COVID-19: la pérdida del olfato o del gusto, la opresión en el pecho, la congestión nasal, el dolor de cabeza, la conjuntivitis, la diarrea, las erupciones cutáneas y los cambios de color en los dedos de las manos o de los pies. Ahora se incorporó lo neurológico y lo vascular

Según confirmaron a Clarín desde el Ministerio de Salud de la Nación, la incorporación de estos nuevos síntomas no produjo cambios en el protocolo de diagnóstico de COVID-19. Lo mismo indicaron las autoridades sanitarias porteñas. Sin embargo, con una lista cada vez más larga de síntomas asociados, puede aparecer confusión en la población.

Médicos especialistas hablaron este diario sobre las particularidades de esos síntomas que pueden indicar COVID-19, pero también otras patologías, igual o más serias.

Lo primero a acentuar, claro está, es que la respuesta no está en casa. Y ante cualquier duda, se sabe, hay que consultar a los servicios médicos.

"La OMS agregó la dificultad para hablar o moverse [como posibles síntomas de COVID-19]. Y si bien conocemos ahora las complicaciones neurológicas que puede sufrir una minoría de los contagiados, no hay aún evidencia de que estos dos nuevos síntomas indiquen un compromiso cerebral estructural. Se trata de un virus muy particular, ya que puede dañar el sistema nervioso de manera directa —por ser neurotropo—, generando ACV al comprometer vasos sanguíneos o por un mecanismo inmunomediado generando alergias. Mi opinión personal es que en algunos casos estos síntomas podrían ser consecuencia de una encefalitis viral, por COVID-19", explicó a Clarín el neurólogo Alejandro Guillermo Andersson.

Las repercusiones neurológicas precisas del coronavirus, destaca quien también es presidente de la Fundación Neuroconciencias, pueden ser cefaleas, mareos, deterioro de la conciencia, trastornos de la coordinación (ataxia), ACV y epilepsia. En el sistema nervioso periférico (SNP), también la pérdida del olfato y del gusto (hiposmia, hipogeusia), porque, como dijo la expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos, Stella Cuevas, las células olfatorias, son las únicas neuronas que están fuera del cerebro.

En cuanto a la dificultad para moverse, sigue el neurólogo, el virus provoca dolores musculares y una elevación de enzimas musculares que se detecta en estudios.

¿Qué pasa con lo vascular? ¿Cómo diferenciar padecer una coagulación anormal (que se puede ver, por ejemplo, en venitas moradas de las piernas) a tener coronavirus?

"Cuando se forma un coágulo en un sistema vascular que no sufrió ninguna herida (ya que la coagulación es un mecanismo de defensa para no perder sangre), el cuadro se llama 'trombo'. Eso es la trombosis, abundancia de trombos. En las arterias o las venas. Hay trombofilias (enfermedades de la sangre), que predisponen esta formación anormal de trombos. También hay factores predisponentes, como puede ser tomar anticonceptivos orales o fumar. Pero, a la vez, existe la coagulación intravascular diseminada (CID), en la que la sangre deja de circular, y es desencadenada por infecciones. Es muy parecido a lo que produce el coronavirus, pero no lo es", explica a Clarín Marcelo Nahin, cirujano cardiovascular.

La diferencia es que el COVID-19, en el 5% de los casos, subraya Nahin, produce una respuesta inflamatoria exagerada, que fue denominada "cascada de citoquinas"Las citoquinas son intermediarios celulares que llevan información a las células de defensa del organismo para que ataquen a lo que esté invadiendo.

"Con el coronavirus, esta respuesta es exagerada y desencadena la cascada de circulación que se produce en los pacientes con COVID-19. Por eso se ha visto contagiados jóvenes con ACV por obstrucción de arterias grandes, infartos con arterias coronarias normales y manifestaciones en los dedos de los pies, que son pequeños trombitos", agrega. El experto se refiere a los llamados "dedos de COVID", un síntoma muy visible en la coloración de la piel.

En la Argentina no se incluyen en el criterio de caso sospechoso las manifestaciones en la piel —algo que sí está en la lista de síntomas de la OMS—. Laura Szafirstein, dermatóloga de la Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) y de la Academia Americana de Dermatología, detalla las diferencias de las manifestaciones cutáneas de este virus en relación a las de otras patologías.

"El 20% de los contagiados tiene manifestaciones en la piel. En las pieles jóvenes, están las lesiones similares a sabañones, que pueden aparecer tanto en manos como en pies de chicos. También se detectó en los infectados mucha urticaria y lesiones rosadas que parecen alergias", apunta.

Incluso, en las últimas semanas, asegura la experta en piel, algunos centros de salud del país y de Latinoamérica pidieron a expertos locales que describieran lo que ven en la piel en estos días, para "saber si se interpretan o no como lesiones de COVID".

¿Y el dolor en el pecho? Otro síntoma que puede llenar de temores.

"El dolor de pecho puede ser por una afectación cardíaca o no. Cuando sí es cardíaca, se vio especialmente en pacientes con COVID-19 que tenían problemas cardíacos, obesidad o diabetes. Cuando no es cardíaca, puede ser secundaria a la neumonía (no al virus). Por lo tanto, aquel que tenga dolor de pecho, principalmente de lado izquierdo, que tenga fiebre, esté en el grupo de riesgo, además de los síntomas motrices que la OMS agregó ahora, y antecedentes de resfrío, debería descartar a través de un electrocardiograma y una placa de tórax la presencia de esta infección o de otra patología", asegura Gabriel Lapman, médico cardiólogo, nefrólogo y especialista en hipertensión arterial.

¿Y si solo es dolor de pecho? "Un dolor de pecho de origen cardíaco produce un electro alterado, por disminución de la función cardíaca. En cambio, una afección no cardíaca, como un dolor de pecho por una dificultad pulmonar, no se ve en el electrocardiograma, pero sí en la placa y la tomografía de tórax. Ahí es importante fijarse en la saturación de oxígeno; algo importante, si es baja, como síntoma de estar contagiado", concluye.

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