Juan Alberto Espil: “Mi paso por GEPU lo recuerdo con mucha alegría, es el único campeonato que tengo de la Liga Nacional”

El exjugador histórico de la Selección Argentina y de GEPU, Juan Alberto Espil, dialogó en Pasión Deportiva, recordó su paso por San Luis, contó anécdotas y experiencias que le tocó vivir en el mundo del básquet. También, se sumó a la comunicación Elnes Bolling, un histórico del Lobo.
domingo, 10 de mayo de 2020 · 19:54

Juan Alberto Espil es un ex jugador de baloncesto argentino, integrante del plantel Olímpico que participó en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996. Se retiró de la práctica activa del baloncesto a los 44 años de edad y tuvo un pasó histórico por la provincia puntana, donde vistió la casaca de GEPU y se consagró campeón. “Hace ocho años me retiré, jugué hasta los 44, terminé muy cansado y ahora estoy disfrutando del retiro”.

Habló sobre sus inicios en el básquet profesional y como se dio su llegada a la Provincia: “Estuve mucho tiempo en Liniers, a los 20 años pasé a Estudiantes de Bahía Blanca, anteriormente me buscaron de Olimpo y del Torneo Federal, pero yo estaba bien ahí estudiando y con mi familia. Estuve cuatro años en Bahía Blanca y de ahí salté hacia San Luis”.

Su paso único y especial por GEPU

En el Lobo puntano jugó desde el año 1992 al 1994: “En San Luis pasé dos muy buenos años de mi vida, me trataron muy bien, disfrutamos mucho. Lo recuerdo con mucha alegría a mi paso por GEPU, porque es el único campeonato que tengo de la Liga Nacional”, recordó Espil.

“En esa época se jugaba muy didácticamente y nosotros hicimos un cambio brusco en la cultura del básquet, de la mano de Antonio Manno y de Orlando Ferrato (Los entrenadores campeones en 1992-93), jugábamos un básquet muy atractivo para la gente y éramos muy fuertes en defensa. Yo jugaba como un anotador nato, más adelante cuando me fui de San Luis, me fui formando en un jugador más completo”.

En ese plantel heróico estaban, Gustavo Ismael Fernández, Esteban Pérez, Sergio Dacuña, Fernando Allemandi, Elnes Bolling, Carl Amos, Roland Houston, Javier Medina, Rafael Costa, Leonardo Díaz, Martín Peinado y Héctor Minzer: “Elnes Bolling era compañero de habitación, era un jugador muy completo, jugaba de todo. Teníamos un muy buen equipo, el entrenamiento era tremendo, la mañana antes del partido entrenábamos a muerte, era increíble lo que corríamos”, recordó Espil.

“Son cosas que no se olvidan tan fácil”, coincidían Bolling y Espil, mientras charlaban y recordaban tiempos inolvidables.

“Tirábamos triples en velocidad, hacíamos muchos contraataques muy rápidos, cosas que no se veían mucho en ese tiempo”.

Espil y Bolling recordaron, entre risas, una anécdota de los tiempos dorados de Gepu: “En algunos partidos donde ya estábamos ganando y tranquilos, salíamos, nos daban botellitas de agua que las convertíamos en cervecitas que venían de algún allegado, las usábamos para hacer un brindis. Después de los entrenamientos también”. 

El sueño del regreso de GEPU en el futuro 

“GEPU siempre ha trabajado bien, tiene una buena infraestructura, pero para llegar al nivel de aquella época, el Gobierno debería acompañar porque la gente siempre acompaña”.

Inolvidable momento junto a Michael Jordan

Con la albiceleste, Espil disputó varios campeonatos, pero el más recordado es el de FIBA Américas de 1992 de Portland, Estados Unidos donde pudo enfrentar a Michael Jordan: “Para mí, Michael Jordan es el mejor jugador de la historia, si bien se puede comparar con muchos, pero en cuanto a mentalidad, a sacrificio y motivación, es el mejor de todos y ser el mejor es muy difícil. Tuve la suerte de compartir un partido con él, tener una foto con él, haber hecho la jugada de mi carrera contra él y la verdad que fue un placer enorme haber compartido esa época”.

El punto de partida de la Generación Dorada 

“Nosotros fuimos los que abrimos la puerta de la generación dorada que vendría unos años después, se notaba que tenían otra cultura de trabajo distinta a la que teníamos nosotros. Jugamos contra ellos cuando eran Sub-21, nosotros estando en la mayor, y nos costaba ganarles o competirles, los chicos eran tremendos, tenían una capacidad atlética tremenda, mucha visión y ganas. Se notaba que iban a ser un gran equipo”, expresó sobre la Generación Dorada.

“Si no me iba de la Selección en el 2002, por problemas, hubiera jugado un poco con ellos. Pero estoy conforme con lo que viví en mi época, hay que estar conforme con lo que le toca a cada uno y hacer lo mejor en lo que le toca”.

“El talento que tiene el jugador argentino en cualquier disciplina argentina es tremendo, somos ganadores, no nos gusta perder jamás, siempre queremos ser mejores. Lo que nos falta es infraestructura, tuvimos a la Generación Dorada y no la pudimos aprovechar para inculcar que asistan a las escuelas de básquet, en este país siempre emparejamos para abajo y eso es una lástima porque podemos ser mejores en todo sentido”.

La actualidad del seleccionado y básquet argentino

“El semillero siempre está, la veo bien a la Selección. Hoy en día está la posibilidad de que los jugadores se vayan a Europa mucho antes, allá se forman y crecen como jugadores mucho más, uno se hace mejor cuando juega con los mejores”.

El legado de Manu Ginobili

“Manu es el número uno, por mantenerse en la NBA en 14 o 15 años, siempre en un mismo equipo sabiendo que si hoy no jugas bien, te vas a otro lado. Ganó cuatro anillos, es el más grande de todos lejos, es un orgullo haber jugado con él y que me haya nombrado a mí algunas veces. Es un jugador talentosísimo, con una mentalidad como pocos, es un groso”.

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