El conductor y su pareja estaban dentro del auto, un Ford Fiesta. Sólo habían recorrido 50 metros y el motor empezó a echar humo.
Ambos descendieron del vehículo y al abrir el capot se dieron cuenta que el motor estaba en llamas.
Los vecinos comenzaron a ayudar al matrimonio y con agua pudieron sofocar el fuego. La pérdida del vehículo fue total.
Según el dueño, el auto había estado inactivo por un año y justamente lo estaba llevando al electricista.
En el lugar también acudió personal de bomberos a realizar sus tareas correspondientes.