En el marco del acuerdo con el FMI, el economista Aldo Pignanelli aseguró que “ningún país del mundo es feliz yendo a un acuerdo con el Fondo, que aún no está aprobado burocráticamente pero que sí lo estará en unas semanas”.

Ante esto, expresó que a cambio se prevé que haya una fuerte reducción de las transferencias a las provincias, fuerte reducción en la obra pública,  baja en los salarios de los empleados públicos y suba de las tarifas”. “Hablamos de un ajuste muy grande y eso es porque hablamos del Fondo, que en realidad no son los 50 mil millones, sino que primero llegarán 15 mil y el resto a medida que se cumplan los objetivos”

El ex_presidente del Banco Central Martín Redrado, consideró que se trata de un acuerdo “que despeja el horizonte financiero”.
Nada dice en materia de crecimiento. No hay ni una línea. Es necesario complementar esto que se ha presentado con un verdadero programa que ponga en marcha el consumo, la inversión y el sector externo porque sino te vas a quedar a media máquina. Se puede hacer en simultáneo. Necesitamos ampliar la base de tributación y bajar la carga tributaria o generar incentivos para las exportaciones”, advirtió el economista y se sintió aliviado de que “no haya ningún requerimiento legal”. “No tenés ninguna reforma impositiva por delante, no tenés ninguna reforma laboral que esté dentro del programa con el fondo porque son todas metas cuantitativas.

En ese sentido, el economista Rodolfo Santangelo consideró que “que haya un paragüas protector de 50 mil millones de dólares es un paso adelante”, aunque reconoció que no obtuvo “mucha claridad de lo que se anunció”. La contrapartida son los menúes habituales del Fondo. Un programa fiscal, un programa monetario y un programa externo. Es ponerse en dieta porque como veníamos no podemos seguir” El ajuste inicial lo hace la inflación, la inflación es lo que baja los gastos del sector público, los salarios, las jubilaciones. El salario del sector público este año tiene una rebaja mayor de lo que pretendió hacer López Murphy en el 2001. Vamos a tener seguramente un programa externo que le diga al Banco Central que el nivel de reservas tenga un mínimo”.

José Luis Espert, “Lo que viene en esta segunda parte del año va a tener poco que ver con el acuerdo con el Fondo y muy que ver con la crisis cambiaria que tuvimos entre marzo y mayo, esa crisis dejó una devaluación del peso muy significativa y una explosión de la tasa del interés. Se va a generar una actividad económica débil, con algunos meses de caída y una inflación alta de 2% o 2,5% durante algunos meses. Además, vamos a tener tensión social significativa.

“Hay que conocer en detalle el acuerdo, por cómo está armado el recorte de gastos está concentrado en continuar con la suba de tarifas para bajar subsidios, pueden esconder obra pública con los programas de PPP y algo que a va agregar combustibles a la tensión social, que viene de antes, es un recorte de transferencias discrecionales a las provincias. Hay que ver cómo reaccionan las provincias, que el piso del recorte está en $ 80.000 millones. Hoy están recibiendo mucha más plata que año pasado por los acuerdos fiscales. No descartar que las provincias pongan el grito en el cielo”.

“No es un acuerdo duro, puede generar tensión político, pero no hay un recorte de gastos públicos significativo de acuerdo a lo que veníamos teniendo”.

 

Escucha Puntos de Vista con Daniel Falduti. 8 de junio de 2018.

PUBLICA_GRATIS/

 

DEJA TU COMENTARIO
UCC