Perjudicial para la salud

El cigarrillo electrónico no es una solución

Fumar es siempre perjudicial para la salud, ya sea del modo tradicional o mediante alternativas.
domingo, 13 de octubre de 2019 · 12:15

Por estos tiempos, la utilización del cigarrillo electrónico es un tema de importancia en la opinión pública, que genera debates, discusiones y a la vez divide aguas. Por la cantidad de casos de muertes ocurridas en los Estados Unidos, y porque muchos sostienen que tampoco es bueno para el organismo.

La doctora Gabriela Ferretti (M.N. 81.108 y miembro del equipo de prevención de Medihome), contestó todos los interrogantes que están dando vuelta al mundo, debido a este particular artículo, que busca reemplazar al cigarrillo tradicional que producen las tabacaleras.

A la hora de saber qué es el cigarrillo electrónico, la profesional sostuvo que “es un dispositivo que genera un vapor de un líquido que puede o no contener nicotina, además de saborizantes, y que se utiliza para la inhalación de nicotina. Existe aparentemente desde 1950, pero lo conocemos desde que se fabricó en China en 2003, en un primer momento hubo un fuerte impulso dado por las compañías que lo fabricaban y se lo presentó fundamentalmente como un dispositivo para abandonar el hábito tabáquico, inicialmente fue eso, lo que pasa es que nunca tuvo una autorización real por varios motivos”.

Palabra autorizada

Sobre cuáles son las diferencias entre este dispositivo electrónico de un cigarrillo “común”, la profesional expresó que “el electrónico lleva una batería, la cual puede explotar y puede generar quemaduras graves como ya ha pasado en varias oportunidades. Eso, con respecto a la manipulación. Con relación al contenido, va a depender del tipo de líquido que se utilice para (lo que se llama) vapear, debido a que no hay una regulación internacional, o que los líquidos van todos corroborados, verificados como son los productos de la industria farmacéutica”.

A su vez remarcó que “a veces todo lo artesanal pareciera tener un mayor impacto comercial, como si fuera artesanal o natural, a ojos de vista del márketing hasta pareciera ser mejor, pero no hay que olvidarse que uno inhala o vapea algo que ingresa a los pulmones y esto es una vía de ingreso de cualquier sustancia a la sangre. La vía pulmonar es muy permeable para la administración de fármaco y no es un tema menor este”.

Qué contienen

Ferretti agregó más adelante que “el cigarrillo convencional tiene nicotina y más de 7.000 químicos, de los cuales 70 son cancerígenos. Los que están dentro del líquido del vapeo, fundamentalmente los que usan y esto es lo que lo ha hecho peligroso según como uno lo vea, es que contienen algunas grasas como glicerol, epilenglicol, propil, etilenglicol, además de algunos metales como estaño, plomo, cromo, incluso níquel, en cantidades superiores llamado cigarrillo convencional”.

Asimismo, la profesional explica que “todo depende del liquido que se le ponga, lo que se ha visto en estos excipientes que tienen sobre todo los derivados del glicerol. Hay que imaginar entonces que se está aspirando burbujas de glicerina, y eso cuando llega al pulmón genera una reacción inflamatoria que es irritante. Esto genera una irritación en el pulmón que también puede generar bronquitis obliterante. Todo lo que tenga que ver con reacciones alérgicas e inflamatorias del pulmón, incluso un cuadro muy poco habitual como es la neumonía lipoidea, que es poco frecuente en el resto de las neumonías, es dentro del 1 por ciento”.

En la Argentina

Con respecto a los hábitos y a lo que ocurre en nuestro país, la doctora Ferretti relató que “sale un producto nuevo que dice que es para dejar de fumar, es canchero porque todavía una buena parte de la población busca fumar, entonces esto de seguir con el hábito de aspirar algo y además, el cigarrillo electrónico daba como esta opción de hago que fumo pero soy sano y no me intoxico, no es real y la verdad es que la realidad es otra. Quisieron imponer el cigarrillo electrónico para dejar de fumar, pero la realidad es que en la Argentina está prohibido desde el 2011, la Anmat prohibió su uso y ahora hizo un refuerzo en 2016. Concretamente (en sus considerandos) dice que no sirve para dejar de fumar, y que sí existen otras técnicas que están validadas. Los que se venden en el país son ilegales, pero se pueden encontrar en internet en todos lados. Y si bien hay una prohibición, esto que pasó en los Estados Unidos un poco llama a reflexionar: tengamos cuidado porque la realidad es que esto que se aspira va dentro de nuestro organismo”.

Nicotina...

Finalmente, un tema a evaluar es la adicción que pueda plantear la nicotina, a lo que Ferretti opinó sin vueltas. “Lo realmente adictivo del cigarrillo es la nicotina, que no es que genera el cáncer en si. Como en nuestro cerebro tenemos receptores para la nicotina, que es parte de un circuito que tiene que ver con la recompensa y el placer. Entonces uno fuma un cigarrillo convencional que tiene nicotina y alimenta ese circuito de placer. Pero cuando se va el efecto, al rato tiene la necesidad de fumar otro cigarrillo,. lo que pasa es que junto con esa nicotina cada vez va a necesitar más, porque el circuito pide combustible, entonces fumar un cigarrillo con la combustión del tabaco tiene estos 7.000 químicos que además dentro de ellos hay 70 que provocan cáncer y enfermedades pulmonares, porque el cigarrillo también rompe todos los tabiques de los alvéolos pulmonares generando enfisemas, enfermedad pulmonar obstructiva crónica más allá del cáncer y efectos sobre el corazón”, razonó con total crudeza.

 

Informe: Crónica. 

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