Para ponerse en acción

El furor de Marie Kondo: 6 metas posibles para acumuladores o desordenados crónicos

Las sugerencias de la organizadora de espacios Brenda Haines.
jueves, 07 de febrero de 2019 · 08:45

La serie “¡A ordenar con Marie Kondo!” puso en evidencia a los desordenados crónicos y a aquellos incapaces de pensar en descongestionar placares abarrotados de objetos imposibles de clasificar o que ya llevan años sin ningún uso.

Entre los miembros de este grupo, habrá quienes estén dispuestos su condición. ¿Cómo empezar? Pensar en despojarse de una sola de vez de cualquier elemento de más puede ser un objetivo muy alto y volverse amante del minimalismo de la noche a la mañana, imposible. En cambio, la experta en organización de espacios Brenda Haines brinda metas realistas, para poner manos a la obra y lograr un cambio que salte a la vista.

La serie Marie Kondo volvió a poner en el centro de la escena el tema del orden.

La serie Marie Kondo volvió a poner en el centro de la escena el tema del orden.

1. ¿Qué guardar?

Descongestionar los lugares de guardado o acumulación es el primer paso para empezar a ordenar. Para ello, la sugerencia es contar con dos bolsas de consorcio a mano: una para la basura y otra, para lo que se pueda donar o regalar. Luego, seguir una regla muy sencilla: si algo no fue usado en los últimos años, es porque no lo necesitamos. La aspiración por amortizar no entra en juego.

Más preguntas que ayudarán a decidir si algo queda en la casa o se va: ¿sirve?, ¿me gusta?, ¿me importa?, ¿lo necesito?, ¿lo quiero?, ¿puedo vivir sin esto?

Otro punto que merece una mención especial: aquellas cosas que llevan un tiempo guardadas rotas, con la intención de algún día repararlas o reconvertirlas. Salvo que decidamos por fin llevarlo a cabo, mejor deshacerse de ellas.

 

2. Asignarle un lugar a cada cosa

Cuando lo logramos, la sensación de disfrute es increíble. No podemos creer cómo algo puede verse tan bien, tan lindo, tan práctico y nos preguntamos ¿cómo no lo hicimos antes?

Un criterio claro y que hace más fácil las búsquedas posteriores es pensar: “¿Dónde lo uso?”, y guardarlo allí. Lo ideal será rotular cada uno de esos espacios, para que todos los integrantes de la familia puedan encontrar los objetos rápidamente. El segundo cambio: luego de usarlo, volver ese determinado elemento donde corresponde

Una idea extra: tener cerca de la puerta un perchero y una bandeja. Podremos colocar allí el abrigo, la cartera, las llaves y lo que llevamos en los bolsillos.

3. Con principio y fin

Al empezar a ordenar un lugar de la casa, sugiero terminarlo. Si no, no lo haremos nunca más. Enfocarse en un único espacio por día o por semana, no está mal. Pero, con la misión de dejarlo a punto. Todo lo que hacemos para salir del paso después cuesta el doble y en el orden, sucede lo mismo. Si algo se hace bien de entrada, durará en el tiempo. De lo contrario, es como si nunca hubiésemos hecho nada. El falso orden no se ve. Y lo que no se ve, no existe.

Ordenar de un ambiente por vez, un objetivo realista y posible.

Ordenar de un ambiente por vez, un objetivo realista y posible.

4. Reflexionar antes de comprar

Preguntarse si realmente lo necesitamos, si no tenemos una opción muy parecida y que pueda servirnos para esa ocasión y hasta dónde lo colocaremos. Esto puede funcionar como un gran freno para los acumuladores o compradores compulsivos. Si de todas maneras, decidimos la compra no pasar por alto la máxima: “entra algo nuevo, sale algo viejo”.

5. Desterrar “la silla” de la habitación

Porque suele ser un lugar más que propicio para formar pilas y pilas de ropa y hasta puede llegar a contar con la mitad del placard.

¿Qué hacemos con la ropa que todavía está limpia pero hemos usado? Si está limpia. la planchamos y volvemos a guardar. Si está sucia, la ponemos a lavar.

Las mesas y muebles despejados, un paso para que la casa luzca ordenada.

Las mesas y muebles despejados, un paso para que la casa luzca ordenada.

6. Intentar despejar las superficies horizontales

Este ítem incluye la mesada de la cocina y del baño, la mesa del comedor y la cocina, la mesa de luz y el escritorio. Suelen ser depósitos  de pequeños objetos, papeles y demás. Al verlos  despejados, la sensación de limpieza y orden será inmediata.

El plus: si ninguna de estas opciones funciona, ¿por qué no intenta vivir con un fanático de la pulcritud? Porque el orden puede ser contagioso.

Brenda Haines se dedica a la organización de viviendas y locales, brinda workshops sobre el tema y es creadora de la cuenta de Instagram Tu Espacio Organizado y autora del libro con el mismo nombre, de Editorial Planeta.

Fuente - Diario Clarín 

0%
Satisfacción
0%
Esperanza
0%
Bronca
0%
Tristeza
100%
Incertidumbre
0%
Indiferencia

Comentarios