El flamante presidente de la entidad destacó el hito de contar con una sede propia y anticipó que trabajará en modificar la ley que los rige. Además, alertó a la sociedad sobre el riesgo de contratar a profesionales no matriculados.
El Colegio de Martilleros impulsa una ofensiva legal contra quienes ejercen la profesión sin título ni matrícula. Las penas pueden llegar hasta un año de prisión.